Reto literario: “La fiesta de fin de año”

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Imagen: Pixabay

Comenzamos una nueva semana, para muchos de nosotros la vuelta a la realidad, y desde aquí solo quiero desearos un ¡feliz lunes!

Continuamos hoy con los retos literarios de nuestras página amiga de Facebook “El maravilloso mundo de los libros”. Sin más, os dejo con el relato.

LA FIESTA DE FIN DE AÑO

Sé que estamos locos, pero lo hemos vuelto a hacer. No tuve suficiente cuando aquel espíritu maligno se apoderó de mí en aquella partida de ouija que hicimos en el garaje de la vieja bruja. Que por cierto, me salvó la vida. No tendría que llamarla así.

La ventaja es que esta vez no fuimos a practicar con la ouija, no. De eso ya salimos escaldados. Pero esta nochevieja mi pandilla y yo queríamos que fuese especial. Terminamos el instituto este año y cada uno de nosotros se irá a una facultad diferente. Pronto acabarán los días de compartir juntos las veinticuatro horas. Por eso queríamos que esa particular noche fuese diferente. Por eso organizamos una fiesta en la vieja mansión abandonada, esa que hay a las afueras del pueblo.

Supongo que ya conocerán la historia, pero por si acaso, se la vuelvo a recordar. Cuentan que en ella vivía una familia adinerada durante el siglo XIX. Los Mildton, creo que se llamaban. Uno de los hijos del matrimonio se volvió loco y mató a sus padres y a sus cinco hermanos, mientras dormían plácidamente. Después se ahorcó en un gran roble que había en el jardín. Poco después de su muerte, una nueva familia ocupó la mansión. Desde su llegada, los miembros de aquella familia fueron asesinados, asfixiados, uno tras otro en un único mes. Nunca nadie más ha habitado la casa. Comenzaron a circular rumores acerca de la gran casona. Se decía que el matrimonio Mildton y toda su descendencia habían sido los culpables de aquellas muertes. Y la casa permanecía allí, después de tantos años, sin que el paso del tiempo la hubiese deteriorado lo más mínimo. Todo un misterio.

Pero nosotros no creíamos en supersticiones, incluso después del episodio vivido con la ouija, así que pasamos una semana adecentando el gran salón de la casa. Era impresionante. Tenía un hall inmenso, con dos escaleras que se unían en el piso superior, como las que salen en las películas. Unas grandes puertas en el lado de la izquierda daban paso al salón, que era más grande que cualquiera de nuestras casas enteras. O incluso mayor que dos de nuestras casas juntas.  El caso es que la casa seguía intacta, pero el interior estaba hecho una pena. Los muebles, cubiertos con sábanas raídas, eran espectaculares, pero aún así tenían una gruesa capa de polvo. Y había telarañas por todos los lados. Tuvimos que hacer un gran trabajo de limpieza para que estuviese más o menos decente para la noche de fin de año. Nos ocupamos de disponer las bebidas sobre la gran mesa del salón y de llevar unos generadores que nos diesen la electricidad para poder conectar unas luces de colores y el equipo de música. Estaba todo preparado para la gran noche. Fuimos tan sutiles que ningún vecino advirtió que estuviésemos preparando una gran fiesta en la vieja mansión.

Pero la noche anterior tuve un sueño inquietante. En él nos encontrábamos toda la pandilla en el salón de aquella casa, celebrando el fin de año. De pronto, una sombra bajaba con una rapidez increíble las escaleras y nos iba asfixiando uno a uno. Cuando desperté, estaba temblando y cubierto de sudor. Pero rápidamente me tranquilicé, imaginando que mi subconsciente estaría alterado por pasar la noche en aquella casa con las historias que se oían sobre ella.

Celebramos el año nuevo con nuestras familias y en torno a la una de la madrugada nos dirigimos hacia la casa. La fiesta estaba siendo un éxito total. Llevábamos ya varias copas y algunos empezaban a desfasar, subiéndose a la enorme mesa y bailando. Apenas tuve tiempo de advertirles cuando vi aquella sombra bajar con rapidez por las escaleras. Fui un cobarde, salí huyendo de aquella casa mientras veía cómo mis amigos iban muriendo asfixiados uno tras otro con gran rapidez, uno tras otro…

Pero yo no les maté, señor agente, no estoy loco, le juro que yo no les maté. No sé cómo aparecieron mis huellas en sus cuellos. Yo no les maté…

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23 comentarios en “Reto literario: “La fiesta de fin de año”

  1. Estupenda frase final que da un giro estupendo, provocando un final abrupto pero que casa perfectamente con el espíritu del relato. El espíritu de lo escrito, quiero decir, no el espíritu que ha hecho la barrabasada esa. Si es que ha sido un espíritu, claro. Hale, ya me callo 😀

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      1. Jajaja, ayer no pudo ser aunque tenía toda la intención, porque tuve que salir con el ama a adquirir un sombrero de invierno para cumplimentar la simulación de recibir un regalo en diferido que me trajo Melchor. Un beso.

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