El relato del viernes: “Esperando a la noche”

 

esperando-a-la-noche
Imagen: Pixabay.com

 

ESPERANDO A LA NOCHE

Cada día veo cómo pasan las horas como si del caminar de una tortuga se tratase, lentas, cadenciosas, insidiosas. Me encuentro solo y perdido durante los largos días de tu ausencia, deseando que llegue la noche para volverte a ver. Increíble pero cierto, la relatividad del paso del tiempo es un hecho indiscutible. Los días largos, las noches cortas. Los días interminables sin ti, las noches apenas un suspiro en tu compañía.

Paso el día deseando que llegue la noche para volverte a ver. Espero triste, lánguido, inmóvil, aterido y asustado. El temor de no volver a verte me consume, al igual que se consume la llama de una vela dentro de un vaso de cristal. El temor a que decidas sustituirme por otro, a que prescindas de mí, a no volver a sentir tu piel, me sumerge en el más hondo de los abismos.

No puedo hacer otra cosa que esperar a tu regreso. Ver cómo va ascendiendo el sol en el cielo para luego volver a bajar hasta ocultarse, mientras espero tirado sobre tu cama revuelta, desmadejado, sin hacer otra cosa nada más que esperarte. Esa misma cama que tú y yo deshicimos anoche, como tantas otras. La caída del sol es el primer indicio de la noche, de saber que ya está próxima la hora en que vendrás en mi busca. Al menos eso espero.

Cuando al fin te veo llegar, no puedo por menos que sorprenderme de tu belleza, tan brutal, tan exótica. Un cuerpo esculpido para adaptarse a mí, perfecto. Sonrío para mis adentros, mientras me abrazas con ternura, y por fin puedo sentir el suave tacto de tus manos alrededor de mí. Quedo expectante mientras te desnudas, con suma lentitud, con parsimonia, como si te invadiese un cansancio excesivo. Es en ese momento glorioso cuando, al fin, me fundo con tu piel, suave como la seda. Tú ronroneas como si también disfrutaras de mi tacto, aunque bien sé que la suavidad hace tiempo que la perdí. Por eso tengo tanto miedo a que me sustituyas por otro. Otro que te aporte más calidez que yo.

Pero ahora eso no importa, porque volvemos a estar juntos. Volvemos a ser solo uno durante otra noche más. Un único ser que volverá a deshacer la cama ya deshecha, y pasaremos juntos la noche de nuevo. Tú resguardándote en mi calidez y yo abrazándote en tu desnudez. Feliz.

Otra vez la maldita relatividad del tiempo vuelve a actuar en mi contra, y la noche dura un segundo. Vuelve el amanecer y con él el aciago día. El maldito día que me separa de ti.

Ya sé que no quieres que te vean conmigo durante el día, y lo respeto. Nada tengo que reprocharte. Tengo muy claro cuál es el tipo de relación que tenemos, aunque eso no impide que me resulte muy duro. No me queda más remedio que aceptarlo. Al fin y al cabo, solo soy tu pijama.

 

Ana Centellas. Enero 2017. Derechos registrados.

el-adios-copyrighted

Anuncios

44 comentarios en “El relato del viernes: “Esperando a la noche”

  1. Para que la tilde diacrítica del primer como fuese correcta deberías indicar de algun modo la entonación que hiciese visible la connotación interrogativa o exclamativa, uno de los recursos sería que ese fragmento apareciese bien entre comas, o bien entre los signos correspondientes, ya que de lo contario pasaría ser un adverbio modal, casual o circunstancial. Espero que la siguiente información disipe tus dudas:
    http://www.fundeu.es/recomendacion/como-con-sin-tilde-diferencia

    Saludos

    Le gusta a 1 persona

      1. El domingo es odioso porque precede al lunes; pero si el domingo se convierte en un día denostado, el sábado también debería serlo, por estar antes de la infausta jornada; y el viernes podría llegar a convertirse en un día abominable, por sumirte en el apacible letargo del que desgraciada e inevitablemente empezarás a despertar en el postrero día de la semana.

        Le gusta a 1 persona

  2. Estaba yo pensando en que varios de tus últimos textos estaban algo subiditos de tono… y se me ha quedado carica de tonto al leer el final 😀 😀 😀 😀
    Buen engaño: buena descripción con toque erótico y giro hilarante.
    Aunque he de decir que, en cuanto llego a casa, pijama que me pongo. No espero a la noche 😀

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s