NUNCA TE DEJARÉ ESCAPAR.jpeg
Imagen tomada de la red

 

 

NUNCA TE DEJARÉ ESCAPAR

No podía hacerme a la idea de cómo había llegado hasta allí. Había despertado hacía unos minutos por completo aturdida, sin poder abrir los ojos siquiera. Cuando por fin logré abrirlos y echar un vistazo a mi alrededor, me encontré en lo que supuse que era un sótano antiguo, con las paredes de madera y repleto de trastos viejos. Una única bombilla cubierta de telarañas alumbraba la habitación.

Lo observé todo con detenimiento y descubrí una trampilla en el techo por la que debían haberme metido allí. No recordaba nada. Nada de lo que había pasado ni de cómo había llegado hasta allí. Mis recuerdos se detenían aquella noche, en casa de mi novio, Carlos, mientras me declaraba su amor. Sé que me sentí la mujer más feliz del mundo y a partir de ahí no recuerdo nada más. ¿Cuánto tiempo habría pasado desde entonces? No tenía manera de saberlo.

El sótano parecía herméticamente cerrado. Ninguna ventana por la que entrase un resquicio de luz, ninguna puerta. Solo la trampilla del techo y aquella bombilla que lucía incombustible. No tenía manera alguna de saber si era de día o de noche, cuanto menos de determinar en qué día de la semana me encontraba.

¿Me estarían echando de menos en casa? ¿Habrían denunciado mi desaparición a la policía y me encontrarían pronto? ¿O solo había pasado una noche y nadie se habría dado cuenta aún de mi ausencia? A cada momento me arrepentía más de haber sido tan independiente. Siempre desaparecía de casa durante días sin dar explicaciones. Seguro que nadie en mi familia sabía que me encontraba secuestrada.

Mi estómago rugía de hambre, lo que me llevó a pensar que no había comido nada desde mi encierro, por lo que no podía llevar mucho tiempo allí. Eso quería decir que nadie estaría buscándome. Las lágrimas surgían solas sin que yo pudiera evitarlo. Venga, Sara, tú eres fuerte, seguro que sales pronto de aquí.

A pesar del hambre y la sed que tenía, pronto, o tarde, no lo sé, volví a caer en un profundo sopor. Desperté bastante más descansada, hambrienta y sin saber qué día ni qué hora era. Pero a mi lado tenía un generoso plato de mi comida favorita, junto con una gran botella de agua. Lo primero que hice fue dar un gran trago de agua, para que mi reseca garganta se recuperase. Después devoré aquel plato de pasta con ansia a la luz de la pequeña bombilla que inundaba de luz todo el cuarto. Estaba fría. Debía llevar horas allí.

Hice cuatro más de aquellas comidas. Cuatro platos distintos, elaborados con sumo esmero, como si los hubiera preparado un chef de alta cocina. Todos eran mis favoritos. Pasaba el tiempo dormitando y comiendo, haciendo mis necesidades más primarias en un rincón, que a cada despertar estaba pulcramente limpio. ¿Quién podría mantenerme cautiva de esa manera? Y lo que más me preocupaba, ¿por qué?

Ni si quiera se me había pasado por la cabeza que pudiese ser mi novio. La última noche estaba difusa en mi cabeza, habíamos bebido mucho vino y fumado algo. Recuerdo su declaración de amor, mi felicidad, ese nunca te dejaré escapar de mis brazos, retazos de un encuentro sexual sobre el sofá de su casa…

Por eso, la sorpresa que me llevé fue enorme cuando, a la luz siempre brillante de la pobre bombilla, le vi bajar por la trampilla que daba acceso al sótano. Jamás imaginé que cuando me dijo que quería pasar conmigo el resto de su vida y que nunca me dejaría escapar, se estaba refiriendo a esto…

Ana Centellas. Junio 2017. Derechos registrados.

COPYRIGHTED

Este relato ha sido trabajado para el habitual reto literario que cada semana nos propone el grupo de Facebook “El maravilloso mundo de los libros”.  Desde aquí os animo a visitar y haceros miembros del grupo, super dinámico y divertido, otra pequeña maravillosa familia.

Anuncios

12 comentarios en “Reto literario: “Nunca te dejaré escapar”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s