POR QUÉ NO ME CREÍSTE - Kevin Corrado

 

¿POR QUÉ NO ME CREÍSTE?

Nunca creíste que fuera capaz de permanecer en dos lugares al mismo tiempo. ¡Qué escepticismo el tuyo! ¿Por qué habría yo de mentirte? ¿Tan poca confianza tenías en mí?

Intenté sacarte de la cruel ignorancia en la que vivías inmersa mostrándote más casos como el mío, pero jamás me creíste. Es cierto que siempre se había tratado de santos, monjas y figuras similares, pero no creo que fuese motivo para dudar de mi palabra. Estoy seguro de que hay más personas en el mundo con la misma capacidad extrasensorial que yo, pero no habrán cometido el error de contarlo, como hice contigo.

Me di cuenta de ello cuando era aún un crío. En seguida le encontré una utilidad extremadamente portentosa. Jamás estudie. Uno de mis «yo» estaba presente en los exámenes, mientras el otro se quedaba en casa buscando las respuestas. ¿Acaso pensabas que mi brillante expediente académico era fruto de un exhaustivo trabajo? Nada más lejos de la realidad. De igual manera me sirvió para cumplir con esos compromisos a los que odias asistir. Enviaba a uno de mis «yo», mientras mi otro «yo» se quedaba en casa disfrutando de una buena lectura o enganchado a los videojuegos. ¡Pues no resultó ser útil! «Bilocalización», creo que lo llaman.

Pero tú no me creíste y yo me sentí herido en mi orgullo. Necesité demostrártelo. Ibas a ser la primera persona en mi vida, no solo que lo sabría, sino que, además, podría comprobarlo. Mi única condición fue que nos alejásemos lo suficiente para que nadie nos pudiese observar. Decidí hacerte la demostración más sencilla que pudiese y, para ello, cargué hasta el maletero de tu coche con dos marcos para cuadros, antes de dirigirnos al bosque más grande del norte de la provincia.

Iba a ser fácil y yo estaba convencido de ello. Te dejaría sin palabras y tendrías que admitir tu error al desconfiar de mí. Me concentré, cerrando los ojos, como siempre hacía y así comenzó mi experiencia de «bilocalización» ante ti. Algo salió mal. Quizá fueron los nervios, no lo sé, la cuestión es que era la primera vez que fallaba. Vi el espanto en tu mirada y cómo empezaste a retroceder. Ese fue el momento en que yo fui realmente consciente de que algo no había funcionado como debiera.

Esta vez fui yo el que mostró el espanto saliendo de mis pupilas cuando te vi montar en el coche y salir huyendo de allí como alma que lleva el diablo. Pensé que habrías ido en busca de ayuda, pero no fue así.

Aquí sigo, con mi torso en uno de los marcos mientras mis piernas permanecen en el otro, sin saber cuándo llegará el día en que muera por inanición. ¿Por qué no me creíste? ¿Por qué?

Ana Centellas. Abril 2018. Derechos registrados.

CREATIVE COMMONS

¿Por qué no me creíste? by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en
https://anacentellasg.wordpress.com.

*Imagen: Kevin Corrado

Este relato ha sido trabajado para el reto literario de El bic naranja, los viernes creativos de Ana Vidal.  Espero que os guste.

 

10 comentarios en “Reto literario: “¿Por qué no me creíste?”

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