ALIENADOS - Vincent Bourilhon

ALIENADOS

Yo trabajaba en una gran multinacional. No tenía un puesto de gran relevancia, pero sí asumía ciertas responsabilidades que no se veían reflejadas en la nómina de fin de mes. Como muchos de mis compañeros, imagino. Solo hombres, ni una sola mujer en nuestras filas. Nos sentíamos poderosos, aunque no fuésemos más que meros títeres dirigidos por los hilos que manejaban los integrantes de la cúpula superior.

No podía quejarme, eso es cierto. No me sentía demasiado a gusto en aquella estructura, pero siempre estaba el tan ansiado ascenso en el horizonte, como si fuese una meta celestial que debía alcanzar. Era mi motivación para continuar. Así que lo hice. Continué esforzándome para los jefes, siguiendo aquella motivación auto impuesta que me proveía de adrenalina.

Pronto comenzaron a llegar nuevas órdenes desde arriba, estrictas y bien definidas. Aquellas se sucedían a diario, incorporando en la empresa procedimientos y normas rígidas que debíamos acatar sin rechistar. Comencé a hacerlo, como el resto de mis compañeros, hasta que llegó un día en que tuve una suerte de epifanía, llamémosle así. Uno tras otro, nos íbamos convirtiendo en meros calcos del anterior, entes sin personalidad propia que mostraban como única capacidad diga de mencionar la de acatar órdenes en completa sumisión.

Cuando me di cuenta de ello, abrí los ojos a muchas otras cosas que hasta entonces me habían pasado inadvertidas por completo. Cada día trabajábamos más y más, hasta completar prácticamente la jornada laboral todo nuestro tiempo, excepto las pocas horas de descanso que teníamos permitidas. Me rebelé contra aquello. Adopté una postura rebelde e insumisa que, estaba seguro, me proporcionaría un despido con un mínimo de decencia. Vi caer a mis compañeros, uno a uno, alienados y exhaustos por un ritmo que muy pocos eran capaces de seguir. Y yo continuaba allí, con mi rebeldía adquirida.

Cayeron todos, el único superviviente en toda aquella masacre organizada había sido yo, la oveja negra, el rebelde, el que supo decir no a tiempo a una tiranía digna de la flamante época del despotismo ilustrado. Entre sus cuerpos, leo de manera temblorosa el comunicado que acabo de recibir, en el que se notifica mi ascenso. Un grito desgarrador sale de mi cuerpo hasta llegar a las altas esferas. No, me niego, no voy a formar parte de esta crueldad. Tendré que rehacer mi vida desde cero. Ayudaré desde la sombra a la nueva remesa de autómatas que ya ocupan los puestos aún calientes de mis antiguos compañeros.

Pero no permitiré que el poder se vuelva a salir con la suya una vez más.

Ana Centellas. Abril 2018. Derechos registrados.

COPYRIGHTED

*Imagen de cabecera: Vincent Bourilhon

Este relato ha sido trabajado para el reto literario de El bic naranja, los viernes creativos de Ana Vidal.  Espero que os guste.

 

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11 comentarios en “Reto literario: “Alienados”

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