LA FIRMA

LA FIRMA (V)

La noche transcurrió tal y como la esperaba. Desde temprana hora me envolvió un sueño plácido y tranquilo, por completo reparador. Para cuando el despertador quiso emitir su primer timbre traicionero al amanecer, yo ya estaba en pie, me había duchado, afeitado y tarareaba una canción mientras preparaba mi desayuno. Hacía tiempo que no sentía semejante vitalidad por la mañana, acostumbrado a tomar un café solo entre sueños y salir pitando para el trabajo. Mi excelente humor y un desayuno en condiciones, hicieron que aquella mañana quedase archivada en mi memoria bajo la etiqueta de una de las más agradables de mi vida.

Cuando llegué a la oficina, aún no había nadie. Disfruté de aquellos momentos de tranquilidad tan escasos mientras me preparaba otro café. El sonido de las llaves en la puerta me puso en alerta, todavía faltaba casi media hora para que comenzase la jornada laboral, así que salí, con mi café en mano, a ver quién era aquella persona tan madrugadora. Tuve que detener mis pies de sopetón en la puerta del office ante un torbellino asolador que avanzaba por el pasillo de la oficina. Mi recién estrenado café estuvo a punto de pasar a mejor vida sobre el suelo de moqueta ante el ímpetu de aquel fenómeno meteorológico que se había manifestado de repente para irrumpir en la paz que manteníamos la oficina y yo. Pasó volando por delante de mí, y, una vez que hubo procesado que no estaba sola, se detuvo un par de metros más adelante para girarse con curiosidad.

Era ella. Ángela. La mujer de la firma arrebatadora que me había cautivado desde un primer instante. Era su segundo día en la oficina y no me conocía, con lo cual yo partía con ventaja en aquel inesperado juego que acababa de comenzar por mi parte. O al menos eso era lo que yo creía.

Mantuvimos una breve conversación en el pasillo y la invité a un café. Ella declinó con delicadeza mi invitación y salió corriendo a refugiarse en su despacho. Un momento, ¿qué es lo que estaba ocurriendo? Para nada era la reacción que esperaba recibir de ella. La mirada se dirigía hacia el suelo mientras conversábamos, en una actitud que no correspondía para nada con lo que aquella firma me había dicho de ella. Su tono de voz era tan bajo que casi podría decir que hablaba en susurros, tuve que hacer verdaderos esfuerzos por escucharla. Y, en cuanto tuvo ocasión, se despidió con timidez y se encerró en su despacho.

Yo me dirigí hacia el mío pensativo. No podía ser, jamás habían fallado mis análisis grafológicos. ¿Había perdido dos días analizando una firma que me había cautivado, para nada? Y lo que era peor, aquella actitud no era la que yo estaba buscando en mi nueva directora financiera. La convoqué a una reunión de emergencia en mi despacho.

La persona que entró en mi despacho poco o nada tenía que ver con la muchacha tímida y asustadiza que había conocido hacía apenas una hora. Segura de sí misma, determinante e inflexible, aquella mujer era un auténtico tiburón financiero. En apenas cinco minutos me planteó una nueva estrategia que podría suponer un incremento sustancial en los beneficios de la empresa. En tan solo dos días, Ángela había conseguido más que la persona que ocupaba antes su puesto en todos los años que estuvo ejerciendo su profesión. No lo podía negar. Acompañaba datos concretos y gráficos tremendamente explicativos.

Cuando salió de mi despacho, comprendí. Así que Ángela utilizaba una coraza que, o bien encubría perfectamente su verdadera personalidad cuando estaba trabajando, o era al contrario, aquella era su verdadera personalidad y fuera de su ámbito laboral la inseguridad la desbordaba. Solo podía hacer una cosa. Trazar un plan para desenmascarar su verdadera personalidad fuera de la oficina. Aquella mujer me gustaba y mucho. Como fuese, iba a conseguir que nuestra relación saliese de las cuatro paredes de aquel despacho. Sabía que podía hacerlo. Quizá debería dedicarme a la psicología, ¿quién sabe?

FIN

Ana Centellas. Mayo 2018. Derechos registrados.

CREATIVE COMMONS

La firma by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en
https://anacentellasg.wordpress.com.

*Imagen: Pixabay.com (editada)

4 comentarios en “Por capítulos: “La firma (V)”

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