El fin

Pensaban que nunca llegaría, que aquel largo año que tenían por delante sería eterno, pero fue como todos los anteriores, un minúsculo punto en la inmensidad de la existencia. Los días, las semanas, los meses, pasaron con una velocidad vertiginosa y, cuando quisieron darse cuenta, la sombra del final del año planeaba sobre sus cabezas con actitud intimidatoria, amenazando de esta manera con ponerle un punto y final a aquel proyecto tan bonito que habían comenzando juntos.

Un año, ese era el trato. Ni un día más, ni uno menos. Un año en el que trabajarían juntos, codo con codo, golpeando con fuerza a las vicisitudes del camino para ofrecer al mundo las más hermosas historias, las más extravagantes divagaciones, las más fantásticas aventuras con las que brindar al público una fuente de evasión.

Así lo hicieron. Semana tras semana, ninguno faltó a la cita. Muchos de ellos ni siquiera llegaron a conocerse, pero el propósito de un fin común era más que suficiente para otorgarles a todos un nexo de unión inquebrantable. Durante ese año, casi pudieron decir que fueron felices, porque lo cierto era que, el mismo proyecto que ofrecían al mundo, les servía a ellos mismos como un venero del que manaba la ilusión.

Pero el tiempo, como siempre, fue implacable. Sin apenas hacer ruido, el último domingo del año había llegado. Era su última cita, el último encuentro virtual de centenares de manos que pugnaban por no separarse jamás. No hubo lágrimas en esa postrera reunión, sino todo lo contrario. Solo sonrisas y brindis se derrochaban por los complicados recovecos de la red, esa que tan bien habían sabido aprovechar para tejer una propia en la que sentirse protegidos del exterior.

El fin había llegado, pero, con él, se puso también de manifiesto la firme determinación de continuar golpeándole a la vida con bolígrafos, plumas y teclas, hasta que esta perdiese la agresividad que tanto la caracterizaba.

Así lo hicieron, para alegría de unos y para desesperación de otros, los golpistas continuaron aporreando a la vida durante otro año más. Ninguno de ellos puso aún el punto y final.

Ana Centellas. Diciembre 2018. Derechos registrados.

https://www.copyrighted.com/works/view/1wqxZCpiBfxDK4Qq

*Imagen tomada de la red (editada)

Este relato puso punto y final a dos años de andadura con el proyecto Los 52 golpes. Un total de 104 ejercicios entre los que espero que, como bien decía Bradbury, haya habido alguno bueno. Si bien es cierto que es el cierre de una etapa, como siempre digo, no es un punto y final. Es un continuará…

4 comentarios en “Los 52 golpes – Golpe #52 – “El fin”

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