“Lee de mi cuerpo” – Desafíos Literarios

“Lee de mi cuerpo” – Desafíos Literarios

Lee de mi cuerpo

Lee de mi cuerpo,
sigue mis líneas,
mis torcidos renglones
por los que se escapan los suspiros
almidonados bajo suaves sábanas
que no dejan pasar la luz.
Lee en mis entrañas
el mensaje secreto
que escondo entre mis piernas,
ve pasando las páginas escritas
con la tinta invisible e indeleble
de mi propia excitación.
Recréate en la lectura
de todas mis expresiones
cuando con tu pluma llenas
los espacios en blanco que alberga mi cuerpo
escribiendo sin pudores
todo lo olvidado en los recodos de tus fantasías.
Lee de mi cuerpo,
sigue mis líneas,
no me dejes en blanco,
escribe en mi ser.

Ana Centellas. Septiembre 2018. Derechos registrados.

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*Imagen tomada de la red (editada)

“Inmolación” – El Poder de las Letras

“Inmolación” – El Poder de las Letras

Inmolación

Vestí mis ganas de ti
con traje de terciopelo,
me disfracé de pecado
concupiscente y salvaje
entre sábanas de raso
y silencié a mi inocencia
con mordaza de veneno.
Por ti inmolé mi pureza
sofocándola en benceno.

Ana Centellas. Febrero 2019. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)

“Soñando” – Revista Zarabanda mayo 2019

“Soñando” – Revista Zarabanda mayo 2019

Soñando

Una noche soñé que soñando
soñaba contigo
y en mis sueños perdí la cordura
por verte algún día
soñando conmigo.
Te sentí tan distante en mis sueños
que por un momento
deseé no volver a soñarte,
sacarte de un limbo
que se me hizo eterno.
Pero dentro del sueño soñé
que volví a soñarte
y en tus brazos yo me acurrucaba
riendo entre sueños
por no despertarte.
Una noche soñé que soñando
al final me amabas,
ya no quise jamás despertar
y soñando contigo soñé
que tú me soñabas.

Ana Centellas. Abril 2019. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)

Reto literario: “Volamos”

Reto literario: “Volamos”

Volamos

Ahora que el cansancio acumulado por el paso de la vida me ha obligado a hacer un alto en el camino, voy a dejar que se escuche el rugido que emiten mis huesos al chocar contra el suelo. Ojalá llegue hasta los oídos de quien, en un atisbo de sabiduría, pueda transmitir a mis congéneres el mensaje que mi vieja osamenta me está recordando: en este mundo, en esta historia, no vivimos, solo volamos.

Ana Centellas. Mayo 2019. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)


Comparto con vosotros mi aportación al Reto cinco líneas del mes de mayo, del blog de Adella Brac. Las palabras de este mes son: huesos, volamos, rugido.

Micro-sábados: “Contradicción”

Micro-sábados: “Contradicción”

Contradicción

La vi venir sonriente, como si trajese consigo la mejor noticia del mundo. Sin embargo, cuando llegó hasta mí, sus palabras me dejaron helado.

—Ha muerto —me dijo, con los ojitos brillantes por la emoción.

No supe qué decir ante semejante contradicción. Realmente parecía ver ilusión en su mirada. Haciendo acopio de fuerzas, al final le pregunté, con temor:

—¿Quién ha muerto?

Me dirigió una amplia sonrisa cargada de ilusión. Sí, era ilusión. El estómago me dio un vuelco, hasta que la escuché contestar:

—El verano. ¿No lo ves? Ya es otoño. Está todo precioso.

Creo que nunca antes había sentido un alivio semejante.

Ana Centellas. Febrero 2019. Derechos registrados.

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*Imagen tomada de la red (editada)

El relato del viernes: “Once años, cuatro meses y diecisiete días”

El relato del viernes: “Once años, cuatro meses y diecisiete días”

Once años, cuatro meses y diecisiete días

No puedo creer que haya resultado tan fácil. Después de meses de minuciosa planificación, la facilidad pasmosa con la que se ha visto resuelto mi plan resulta casi decepcionante. De cualquier manera, la adrenalina fluye ahora mismo por mis venas como un fórmula 1 en un circuito de carreras. El sudor me recorre el cuerpo y me encuentro tan excitado que siento unas irrefrenables ganas de gritar, pero sé que no debo hacerlo o echaría por tierra todos mis esfuerzos. He de ser cauteloso, pero me siento tan bien que tengo que hacer unos esfuerzos sobrehumanos por contenerme. Me siento bien, joder. Me siento jodidamente bien.

Once años, cuatro meses y diecisiete días. Ese es el tiempo que he permanecido recluido en la prisión de máxima seguridad que ahora mismo veo desde fuera, parapetado tras unos arbustos a una distancia más que prudencial. Once años, cuatro meses y diecisiete días en los que no he alcanzado a ver nada más que el pedazo de cielo que recubría el cuadrado de tierra que teníamos por patio. Once años, cuatro meses y diecisiete días sin ver el mar, algo que, para un marino como yo, resulta prácticamente insoportable.

Ahora que ya estoy en la costa, contemplando en la distancia las luces del continente, comprendo que es muy corto el trayecto que me separa de mi total libertad, pues si permanezco aquí por más tiempo terminarán encontrándome. Tengo que salir de la isla lo antes posible, esta misma noche, mucho mejor antes de que se den cuenta de que no estoy en mi celda y den la voz de alarma. Son solo unos kilómetros los que me separan de mi libertad. Unos cuantos kilómetros de océano, de aguas heladas, tortuosas, aunque a simple vista parezcan irradiar esa calma que tan engañosamente refleja la luz de la luna. Sé que es un espejismo y que la travesía no va a ser fácil. Solo cuento con la fuerza de mis brazos y piernas, pero estoy completamente seguro de poder conseguirlo. Han sido once años, cuatro meses y diecisiete días preparándome para este momento. Mi musculatura no puede estar más en forma.

Vuelve a dispararse la adrenalina en mis venas, el corazón martillea con fuerza en el interior de mi pecho y, con un ahogado grito que no altera para nada el silencio de la noche en la isla, me sumerjo en el agua.

Son solo unos pocos kilómetros. Eso no es nada cuando lo que está en juego es mi total libertad. Aunque sea en la clandestinidad.

Ana Centellas. Enero 2019. Derechos registrados.

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Mi jueves de poesía: “Cual Bukowski”

Mi jueves de poesía: “Cual Bukowski”

Cual Bukowski

Hay días en los que buscas la inspiración
como si fueras Bukowski
y los hielos de tu copa te devuelven el reflejo
de una copia barata de algún poema olvidado
que resucita sin gloria
sobre el papel arrugado de otra servilleta más.
Hay día en los que la tinta de tu pluma
naufraga en alcohol barato
y se mece con las notas musicales de algún blues,
llora lágrimas de versos inconexos,
vacíos y sin sentido,
sobre la barra mojada y caliente del último bar.
Hay días en los que las musas se bañan en perfume de saldo,
que sus manos te acarician sin pudores por encima del pantalón,
y tú te dejas hacer embriagado en los sudores
de tu plañidera pluma
que apura el verso terminal de tu último poemario.
Ya solo queda el llanto
desnudándose en la noche.

Ana Centellas. Enero 2019. Derechos registrados.


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*Imagen: Pixabay.com (editada)

“La procesión va por dentro” – Poesía en Órbita

“La procesión va por dentro” – Poesía en Órbita

La procesión va por dentro

No debieras envidiar mi fortaleza
construida golpe a golpe de destino
ni sufrir cuando me mudo a mis silencios
desterrada y con el semblante fiero
de un alma que ya no se vende por dinero.
No debieras anhelar mi feroz fuerza
ni admirar la entereza de mis pasos
sin saber la procesión que va por dentro,
que en el polvo del camino hundí mis huesos
y en la forja de la vida me hice hierro.

Ana Centellas. Marzo 2019. Derechos registrados.


https://www.copyrighted.com/works/view/mLaaU5vmnyzeDnxf?ref=registered

*Imagen: Pixabay.com (editada)

Texto publicado en Poesía en Órbita

“Trazos sobre mi piel” – Desafíos Literarios

“Trazos sobre mi piel” – Desafíos Literarios

Trazos sobre mi piel

Entre las sombras a contraluz
que recorren nuestro cuarto
te observo
sostener entre tus manos
el grafito con que trazas
la silueta sedienta
de mi cuerpo aún desnudo.
Una gota de sudor se desprende
de tu espalda
mientras dibujas mi alma
después de haber sucumbido
al cálido aliento de tus susurros,
de tu respiración agitada
despertando mis sentidos.
Ven,
suelta el lápiz y el papel,
ven a recorrer mi cuerpo,
respírame en tu silencio,
y dibújame con tenues trazos
de caricias sobre mi piel.

Ana Centellas. Septiembre 2018. Derechos registrados.


https://www.safecreative.org/work/1809138354158-trazos-sobre-mi-piel

*Imagen tomada de la red (editada)

Texto publicado en Desafíos Literarios

“Mis fantasmas” – El Poder de las Letras

“Mis fantasmas” – El Poder de las Letras

Mis fantasmas

Todos esos fantasmas que planean sobre mí todas las noches son las sombras de las dudas que me envuelven y me agitan por el día. Son cobardes, traicioneros, y aprovechan mi descanso para cernir sus espectros siempre que bajo la guardia.

Algunos llevan tu nombre. Otros, sin más, se pasean por mi cuarto vestidos de anonimato, creyendo que de esta forma no los voy a descubrir. Los más astutos van lentos, se ríen a carcajadas mientras les miro la cara sin saber si de algún modo yo les podría espantar. Otros, en cambio, van raudos y pasan sin detenerse, no vayan a ser reconocidos en algún extraño momento que tenga de lucidez. Y todos visten de oscuro, para perderse en las sombras y evitar al centinela que hace ya bastante tiempo coloqué en la entrada de mi guarida sin voz.

Piensan que les tengo miedo, que cuando cierro los ojos es para no verles el rostro o que en mi ingenua locura creyese que de este modo fuesen a desaparecer, como hacía cuando era niña y cubriendo mi cabeza lograba cerrar la puerta del armario donde alguno ya tenía su escondite.

Solo te daré un consejo, no intentes jamás detenerlos, que nunca han sido partidarios de aceptar ese tipo de intromisión. Son mis fantasmas. Nos entendemos. Ya lucho yo con ellos.

Ana Centellas. Marzo 2019. Derechos registrados.

Mis fantasmas by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen: Pixabay.com (editada)

Texto publicado en El Poder de las Letras