Imagen: Pixabay (editada)

Tránsito

Uno, dos, tres, ya no me ves…

A los oídos de Judith llegaba con suavidad un sordo rumor de una musiquilla infantil mientras aferraba su pecho con las dos manos. Todos los sonidos que la rodeaban habían desaparecido para dejar paso únicamente a aquella canción que vibraba en la lejanía.

Cuatro, cinco, seis, nunca lo sabréis…

Las voces se habían vuelto cada vez más nítidas. Podía apreciar con claridad los cánticos agudos de varias niñas, como si estuvieran acercándose mientras reían y cantaban. Sus rodillas habían perdido toda su fuerza, dejándola caer contra el suelo mientras con una mano trataba de aferrarse a algo que nunca llegó a sostenerla.

Siete, ocho, nueve, Judith ya no se mueve…

Estaban allí. Ahora las podía ver con nitidez. Eran tres niñas las portadoras de aquellas voces. Judith las reconoció al instante. Habían sido sus compañeras en la escuela. Desaparecidas hacía varias décadas, nunca regresaron con sus familias y todo el mundo aventuró lo peor, a pesar de que jamás lograron encontrar sus cuerpos o su paradero. Y estaban allí…

—Bienvenida, Judith —le dijo una de ellas, dejando de cantar—. Te hemos echado de menos. ¿Juegas con nosotras?

Mientras, el cuerpo de Judith yacía, sin vida, en un rincón de la habitación.

Ana Centellas. Febrero 2020. Derechos registrados.

Tránsito by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

6 comentarios en “A letras con los lunes: “Tránsito”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s