Reseña: “Margarita saltarina: O cómo una cama elástica y una lechuga pueden atraer a un ogro”

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La lectura que os traigo hoy es otro de esos fantásticos libros que he comprado para mi hijo y que no he podido resistirme a leer. Se trata de otro de los libros de nuestro amigo Antonio Pérez Hernández. Después de leer “Luis, Luisito, Súper Luis”, que nos encantó, esta semana le ha tocado el turno a “Margarita Saltarina: o cómo una cama elástica y una lechuga pueden atraer a un ogro.”

Este pequeño cuento narra las aventuras de Margarita, una niña de ocho años a la que le encantaba saltar. Por eso saltaba y saltaba sobre su cama, hasta que destrozaba los colchones. Un verano, sus padres deciden regalarle una cama elástica, premiando su esfuerzo en los estudios y de paso ahorrarse una pasta en colchones. Margarita está como loca.

Una noche, Margarita ve saltando en su cama elástica a un vecino muy especial, un pequeño ogro de bosque, que al verle sale huyendo de allí. A partir de ese momento, Margarita empieza a investigar cosas acerca de los ogros. Y descubre que les encanta la verdura. Entonces traza un plan para atraer a su nuevo amigo pero que hace que sus padres se enfaden muchísimo con ella y quede castigada en su habitación durante dos semanas, además de devolver la cama elástica que tanto le gustaba.

Tendréis que leerlo para saber como termina esta divertida historia de nuestra amiga Margarita.

Se trata de un cuento entretenido, recomendado para una edad de, yo diría, a partir de ocho años. Como los demás cuentos de este autor, que siempre llevan una enseñanza escondida dentro de ellos, este cuento enseña a los niños a no marcar diferencias entre unos y otros. Así, Margarita no encuentra nada de raro en que su compañero de juegos sea un ogro y no un humano, e incluso al final…

¡Uf, casi se me escapa! Si tenéis niños pequeños en casa, os recomiendo este librito que, a pesar de su corta duración, o gracias a ella porque los pequeños siempre se cansan rápido de la lectura, guarda dentro una valiosa enseñanza para todos los niños.

Eduquemos a los niños con valor como los inculcados en las historias de Antonio Pérez Hernández. Solo así podremos hacer que el mundo tenga un mañana mejor.

Si queréis podéis adquirir el libro pinchando en el siguiente enlace.

Y por si os interesa contactar con el autor, podéis hacerlo de las siguientes formas:

      Página web: http://aphernandez.weebly.com

      Correo electrónico: aphernandezautor@gmail.com

      Twitter: @ap_hernandez

      Instagram: @ap_hernandez

¡Gracias Antonio por estos maravillosos cuentos para que nuestros peques crezcan con los debidos valores!

Reseña: “Luis, Luisito, SuperLuis: o cómo unos calzoncillos rosas pueden cambiar el mundo”

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Hola amigos. Hoy, como todos los miércoles, os traigo una reseña de mis últimos libros leídos. En este caso, me he atrevido con uno de los géneros más complicados, al menos para mí: la literatura infantil.

Mis hijos, de seis y nueve años, aún no le han cogido el gustillo a la lectura, a las historias tan divertidas que pueden disfrutar leyendo un buen libro. Cosa que para mí, lectora empedernida desde la niñez, me parecía algo importantísimo para inculcarles: el gran placer de la lectura. Comencé a comprarles libros digitales pensando que, tan obsesionados con las tablets como están, podrían ser una buena motivación. No fue así. Así que hace poco les saqué a los dos el carné de la biblioteca y que ellos mismos elijan. De momento, con paciencia y algo de ayuda, parece que lo estamos consiguiendo.

Creo que el primer libro en formato digital que compré, es el que os traigo hoy, y creo que fue el único por el que mi chico mayor mostró interés y se lo leyó completo de un tirón. Anonadada, no pude evitar leerlo. Se trata de “Luis, Luisito, Superluis: o como unos calzoncillos rosas pueden cambiar el mundo”, de A. P. Hernández.

Narra la historia de Luis, un niño de nueve años, que medía un escaso metro de altura y apenas alcanzaba los treinta kilos de peso. Luis soportaba diariamente las charlas de su profesora por tener su pupitre “personalizado”, lleno de fantásticos dibujos salidos de su potente imaginación. Soportaba también el acoso de Pedro y su pandilla, los grandullones de sexto, que continuamente se burlaban de él y le daban empujones. Y también tenía que soportar los ladridos del perrazo de su vecina, que cada vez que pasaba hacia su casa, se dirigía hacia él con los ojos inyectados en sangre, como si tratara de comérsele. Por si fuera poco, estaba convencido de que había dos fantasmas en su habitación que no le dejaban pegar ojo en toda la noche.

Hasta que un viernes, al regresar del colegio, encontró un regalo de su papá: un cómic que trababa de un superhéroe, SuperZoy, que llevaba unos calzoncillos rosas por fuera de su ropa (como todos los superhéroes). Tras leer el cómic con avidez, ahí es cuando Luis cambió su actitud frente al mundo y consiguió hacer frente a todos sus miedos. ¿De qué manera? Eso tendréis que buscarlo en el libro.

Me parece un libro bastante apropiados para niños de entre siete y nueve años, que ya pueden empezar a sufrir el tan conocido y, por desgracia, frecuente bullying escolar, y aprender que NADIE  es mejor que ellos (al igual que ellos no son mejores que nadie), además de conseguir superar sus hasta ahora infundados miedos. Incluso más de algún adulto puede sacar una lección del libro, entre los que me incluyo.

Además, por su duración, puede hacer que hasta el menos lector de la casa quede enganchado desde el principio al final sin apenas darse cuenta. Y lo digo por experiencia. En fin, un libro más que interesante para los pequeños de la casa y cuya lectura recomiendo al cien por cien.

Me ha gustado mucho esto de releer libros infantiles, así que no os sorprenda encontrar de vez en cuando alguna reseña de este tipo. Especialmente importante para los que tenemos hijos en edades de merecérselo.

Aquí me despido, que no quiero yo pecar de pesada, hasta este viernes con un nuevo relato que espero que os guste, escrito siempre desde el corazón (o desde donde la inspiración dicte, jajaja).