A letras con los lunes: “El vuelo del mirlo”

Fuente: Pixabay (editada)

El vuelo del mirlo

Permanecía aletargado sobre la escarcha que cubría las ramas del árbol que hasta entonces había sido su morada. Era un mirlo negro de un plumaje tan brillante y tan límpido que destacaba sobre los tallos emblanquecidos por la crudeza del invierno. Solo quedaba él habitando aquel paraje gélido y severo. Sus compañeros habían levantado el vuelo en busca de otros bosques más frondosos que les guareciesen de las bajas temperaturas, pero él había permanecido anclado a la melancolía de los recuerdos que hacían de aquel árbol su hogar.

En la distancia creyó percibir el eco de un canto que, aunque desconocido, despertó su corazón de la desidia y el sopor que la soledad producía en él. Se irguió con emoción y agudizó el oído. Aquel canto volvió a escucharse en la blanca lejanía, un reclamo de afecto que viajaba a través de la nívea espesura de hielo.

El mirlo agitó sus alas y devolvió el saludo, un canto de esperanza que atravesó los carámbanos, dejándolos fracturados a su paso. Estaba listo para alzar el vuelo.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.

https://www.safecreative.org/work/1912192712427-el-vuelo-del-mirlo

A letras con los lunes: “¿Falta mucho?”

Fuente: Pixabay

¿Falta mucho?

Avanzaban encorvados, arrastrando los pies, sintiendo el peso de los años sobre sus espaldas. Iban en fila, uno detrás de otro, en completo silencio. Solo se escuchaba el sonido de las respiraciones entrecortadas.

—¿Falta mucho? —preguntó Baltasar, que iba en último lugar, por tercera vez en lo que llevaban de noche. Siempre se había caracterizado por su impaciencia y el paso de los años no había hecho más que acentuarla.

Gaspar resopló con fuerza y se giró hacia él.

—No, Baltasar, no. Solo nos queda el hemisferio sur— repuso, sin poder evitar la ironía en su respuesta. Siempre le habían tildado de quejica y llevaba toda la noche mordiéndose la lengua para que no se notase su disgusto.

Melchor se detuvo un instante, haciendo que la comitiva se chocase contra él.

—Vamos, chicos, que somos magos —les alentó con una sonrisa. No en vano le llamaban Melchor, el optimista.

—¿Recordáis el año que solo le llevamos regalos a un niño? Ay, ¡qué tiempos aquellos! —suspiró Baltasar.

—¿Y de quién fue la idea de repartir regalos a todos los niños del mundo, eh? ¿De quién? —contestó Gaspar, con su habitual retintín.

—Mía, ya lo sabes. ¿Hasta cuándo vas a estar reprochándomelo? —preguntó Melchor.

—Hasta que nos jubilemos, Melchor, hasta que nos jubilemos…

Ana Centellas. Diciembre 2020. Derechos registrados.

¿Falta mucho? por Ana Centellas se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

A letras con los lunes: “Falsa primavera”

Falsa primavera

Se desnudó de hojas y dejó sus sentimientos tendidos al aire. Se disfrazó de sueño y dejó que todos fingiesen creer en su quimera. Se despojó de miedos y, suspirando, esperó a que llegase, otra vez, una falsa primavera.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.

Falsa primavera by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

A letras con los lunes: “Lo que las nubes no logran esconder”

A letras con los lunes: “Lo que las nubes no logran esconder”

Lo que las nubes no logran esconder

A pesar de mantener sus ojos abiertos, solo encontraba una insondable oscuridad en su casa, en su mente, en su vida. A ciegas, tanteando en la penumbra, logró subir al tejado y comprobó, con alivio y alegría, que, a pesar de que todo estuviese encapotado, en su mano estaba hacer que las nubes no le impidiesen ver las estrellas.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.

Lo que las nubes no logran esconder by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

*Imagen tomada de la red (editada)

A letras con los lunes: "La princesa de tus sueños"

A letras con los lunes: "La princesa de tus sueños"

La princesa de tus sueños

Quisiste de mí una princesa. Me quisiste tierna, delicada, sumisa y paciente. Me quisiste disponible en todo momento, siempre dispuesta para complacerte. Me quisiste femenina, callada, sonriente y discreta. Me quisiste casi etérea, incorpórea, invisible.

Quisiste hacer de mí la princesa de tus sueños, sin darte cuenta de que yo ya lo era, pero de los míos.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.

La princesa de tus sueños by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen: Disney

A letras con los lunes: "El placer de la lectura"

A letras con los lunes: "El placer de la lectura"

El placer de la lectura

Con cada libro que leía se sentía elevar. Poco a poco, fue alcanzando una altura considerable, desde la que podía divisar incluso los confines inexistentes del mundo. A medida que devoraba ejemplares, tanto su cuerpo como su alma parecían flotar en las alturas, ingrávidos, etéreos como si fueran de nube.

Un aciago día, alguien le negó el placer de la lectura. Desde entonces, ha sido incapaz de levantar el vuelo.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.

El placer de la lectura by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)

A letras con los lunes: "Era melodía"

A letras con los lunes: "Era melodía"

Era melodía

Ella era melodía. Era como un pentagrama de notas dibujadas al compás de alguna vetusta romanza. Era ritmo, era armonía, cadencia y canción.

Aunque algunos la consideraran simplemente ruido.

Ana Centellas. Diciembre 2019. Derechos registrados.


Era melodía by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)

A letras con los lunes: "El tiempo tuvo la culpa"

A letras con los lunes: "El tiempo tuvo la culpa"

El tiempo tuvo la culpa

El tiempo borró tu rostro. O fue el viento, no lo sé bien. Lo cierto es que se fue difuminando hasta quedar convertido en un borrón incierto e indefinido en algún confín de mi memoria. Lo mismo le sucedió a tu voz, acunada por la brisa hasta quedar convertida en un simple murmullo, un eco sin más. Ambos evaporados en el tiempo. Al menos, eso me gusta pensar. Me sigo negando a creer que todo ha sido culpa del olvido.

Ana Centellas. Noviembre 2019. Derechos registrados.

El tiempo tuvo la culpa by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)

A letras con los lunes: "Contigo"

A letras con los lunes: "Contigo"

Contigo

Lo compartiré contigo. Lo que tenga, lo que sueñe, lo que viva y lo que ansíe. Desde el sol de la mañana hasta el aire que respiro. Ya no quiero nada a solas, todo lo compartiré contigo.

Ana Centellas. Noviembre 2019. Derechos registrados.

Contigo by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)

A letras con los lunes: "La coronación"

A letras con los lunes: "La coronación"

La coronación

Cuando la Princesa Sombría tomó entre sus manos la corona y la depositó con cuidado sobre  sus cabellos, un enjambre de oscuras mariposas surgió silencioso del éter y comenzó a revolotear a su alrededor, consumiéndola ante la atenta mirada de todos los asistentes a la ceremonia de coronación. En cuestión de segundos, todo lo que quedó de ella fue un pequeño montón de cenizas humeantes sobre el suelo.

—¡Maldición! —se escuchó aullar al espíritu de la princesa desde algún lugar del cosmos, entre las ahogadas exclamaciones de asombro de la multitud.

La Reina, sonriente, lanzó una gélida mirada a su alrededor y habló. Su voz reverberó en la sala principal de palacio haciendo temblar hasta a las columnas de alabastro.

—Si hay alguna candidata más que quiera usurparme el trono al casarse con mi hijo, que hable ahora o calle para siempre.

Un silencio sepulcral cruzó la sala. La reina asintió, satisfecha, y se retiró a sus aposentos.

Ana Centellas. Noviembre 2019. Derechos registrados.

La coronación by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)