Miércoles de poesía: “La noche rota”

Miércoles de poesía: “La noche rota”

La noche rota

Se nos rompió la noche
y estalló en mil pedazos de colores,
como fuegos de artificio
que surcaron la intimidad.
Fueron tus manos culpables,
que recorrieron mi cuerpo
tanto tiempo almidonado,
que navegaron mis mares
como experto capitán.
Brotaron los campos yermos
y las aguas del deshielo
desbordaron los pantanos
del autismo de los años,
plantaron cien mil semillas
en el valle del infierno,
que durante tanto tiempo
de dramática sequía
se había convertido en erial.
Se nos rompió la noche,
explotó hasta el universo,
nos quedamos los dos solos
y, con la noche ya rota,
no pudimos evitarlo
y nos volvimos a amar.

Ana Centellas. Enero 2019. Derechos registrados.

La noche rota by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen tomada de la red (editada)

Miércoles de poesía: “La vuelta”

Miércoles de poesía: “La vuelta”

La vuelta

Por qué vuelves,
preguntaste,
como si fuera preciso
un motivo al que volver.
Por qué vuelves,
repetiste,
perdiéndote en estos ojos
donde siempre ves llover.
Y me quedo sin palabras
al no saber responder
el motivo de mi vuelta
al hogar que en tu mirada
me aguarda desde mi niñez.

Ana Centellas. Junio 2019. Derechos registrados.

https://www.safecreative.org/work/1906121148104-la-vuelta

*Imagen: Pixabay.com (editada)

A letras con los lunes: “Autocomplacencia”

A letras con los lunes: “Autocomplacencia”

Autocomplacencia

Siento que los escalofríos que recorren mi cuerpo
durante toda la noche antes de la salida del sol
convulsionan y agonizan ante el calor de un recuerdo
que va derritiendo a su paso el hielo que me cubrió.
Suaves manos que en penumbra vuelven a recorrer mi piel
y despiertan los instintos que quedaron adormecidos
y encallados en el hielo que a simple vista era solo
la punta de un iceberg.
Y al calor de la memoria se van incendiando las pieles,
manos cobran vida propia para explorar los rincones
que algún día recorrieron las manos de los recuerdos,
se sumergen en pasado para evocar aquel éxtasis
que hace tiempo que murió.
Y el anhelo por el gozo de aquel remoto placer
funde el hielo sobre el lecho,
remite el escalofrío
y da paso a los estertores de la autocomplacencia
a falta de pocos minutos para el nacimiento del sol.

Ana Centellas. Enero 2019. Derechos registrados.

Autocomplacencia by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

*Imagen: Pixabay.com (editada)

Miércoles de poesía: “Sentimientos (II)”

Miércoles de poesía: “Sentimientos (II)”

Sentimientos

II

Al querer el sentimiento
aflorar bajo la piel caliente
de su cobija,
se detiene temeroso,
inanimado,
al comprobar desolado
que aún se mantiene el frío,
que el hielo aún no derrite,
que le fallan aún las fuerzas
para brotar en su esplendor.

El triste envase del cuerpo
que porta tan guarecido
al sentir
se amilana en sus adentros,
pavoroso,
incapaz de mostrar al mundo
la fuerza que lleva dentro,
escondiendo bajo el alma
la sonrisa perezosa
que ya brota en su interior.

Una vez más queda cautivo
del frío cuerpo dormido
el sentimiento
que tanto pujaba por florecer,
caprichoso,
inocente cual un niño
que quiere salir al frío
sin bufanda y sin mitones
y es frenado en su huida
por la mano de un mayor.

Sentimientos guarecidos
que aún no brotan al exterior.

Ana Centellas. Mayo 2018. Derechos registrados.

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Miércoles de poesía: “Sentimientos (I)”

Miércoles de poesía: “Sentimientos (I)”

Sentimientos

I

Se cobijan los sentimientos
bajo una gruesa capa
de hielo
que aún no se derrite,
que permanece estática,
inalterable,
colgando de los flecos
que caen deshilachados
de un nuevo mes del año
tejido con desgana.

Sentimientos helados,
protegidos por fiel coraza,
como acero
forjado en la batalla,
inmunes
al lento devenir del tiempo
que cubre con su escarcha
los pensamientos vanos
de una mente ensimismada.

Dejadme que me guarde
el alma congelada,
insensible,
hasta que el amor vuelva,
cariñoso,
a hacer acto de presencia
en la primavera lejana
y se curen las heridas
bajo la cubierta helada.

Sentimientos helados
cargados de esperanza.

Ana Centellas. Mayo 2018. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)

Un regalo de cumpleaños

Un regalo de cumpleaños

¡Hola de nuevo a todos, queridos compañeros y amigos! ¿Qué tal va ese veranito? Espero que esté siendo fabuloso.

Sé que os dije que iba a tomarme un descanso hasta el mes de septiembre y… ¡lo he estado cumpliendo! Pero… Como hoy es un día muy especial para mí y, total, ya quedan pocos días para que llegue septiembre, he pensado en pasarme un poquito por aquí. Para ver qué tal andáis, por supuesto, pero también para celebrar mi cumpleaños de una manera un tanto especial.

¡Sí! ¡Hoy es mi cumpleaños! Y qué mejor ocasión para hacerme (y haceros) un regalo muy, muy especial que espero que os guste. Yo he puesto toda mi ilusión y todo mi cariño en él y, aunque ya lleva unas semanas preparado (al final el parón vacacional no lo ha sido tanto, no lo puedo evitar), no se me ha ocurrido una fecha mejor que esta para que vea la luz.

Y… aquí va…

Para vosotros, para mí, para el mundo, hoy nace Soreites, un poemario repleto de sentimientos que vienen directos desde lo más profundo de mi corazón. Y, de corazón, espero que os guste.

Aquí tenéis la portada. En su interior, ciento noventa páginas de emociones descontroladas. Algunas ya las conocéis. Otras son inéditas. En algunas me desnudo por completo. En otras, no tanto. Y en un afán por querer poner un orden entre todas ellas, ha surgido Soreites, un conjunto de emociones que, inquietas, no se han dejado controlar con demasiada facilidad.

Soreites trata de ser un canto a la vida, un trasiego desde la oscuridad hasta la luz, hasta la esperanza y la alegría, pasando por la desesperación, el temor, la rabia o la impotencia ante la injusticia social, sin olvidar el amor y, por supuesto, el erotismo.

Ya os iré contando con más detalle, pero, de momento, os dejo con este adelanto, para que vayáis conociendo qué es Soreites y lo podáis ir degustado a sorbitos, como un buen vino.

Soreites es vuestro y yo no puedo más que agradeceros a todos el haberme dado los ánimos necesarios para continuar navegando en este barco que hay veces que parece que no tiene muy bien definido el rumbo, pero que, algún día, seguro, que arribará a algún puerto.

No podría tener mayor alegría por mi cumpleaños que ver cómo Soreites va llegando a cada uno de vuestros puertos para ofreceros todo el cariño que he depositado en él. Si es así, podéis adquirirlo en este enlace. Y si, además, lo queréis firmado, solo tenéis que decirlo y os lo haré llegar con mucho gusto.

¡Muchísimas gracias a todos por hacerlo posible! ¡Espero que os guste!

Se os quiere.