El relato del viernes: «El cartel»

El cartel Leyó el cartel y se quedó pensando. La había atraído demasiado como para no detenerse ante él, pero, aun así, a punto estuvo de continuar adelante sin detenerse siquiera. Una vez leído, un placentero hormigueo la recorrió el cuerpo entero, comenzando por los pies y terminando en la coronilla. Sintió cómo todo elSigue leyendo «El relato del viernes: «El cartel»»

Anuncio publicitario

El relato del viernes: «Los viajes de mamá»

Los viajes de mamá Clara abre el libro que lleva un rato descansando sobre su regazo, hojea las páginas de manera distraída hasta llegar a la marca que dejó el último día que lo tomó y se coloca las gafas que penden de su cuello a modo de estiloso colgante. Hace tanto tiempo que noSigue leyendo «El relato del viernes: «Los viajes de mamá»»

El relato del viernes: «El jardín más bello del mundo»

El jardín más bello del mundo Era una pequeña casa que llamaba la atención a todo aquel que visitaba el pueblo. A diferencia de las demás, construidas en piedra o con anodinos ladrillos de color naranja, esta estaba hecha de madera. Destacaban sus grandes listones lacados en blanco, que refulgían con el sol, y susSigue leyendo «El relato del viernes: «El jardín más bello del mundo»»

El relato del viernes: «Aromas de antaño»

Aromas de antaño Cuando Luis entró en la cocina, el aroma a las deliciosas galletas que preparaba su madre lo envolvía todo. Hacía tanto tiempo que no disfrutaba de aquel placentero olor que cerró los ojos para deleitarse con él. Pudo distinguir con total nitidez las suaves notas de canela que incorporaba a todas lasSigue leyendo «El relato del viernes: «Aromas de antaño»»

El relato del viernes: «Sin noción del tiempo»

Sin noción del tiempo —No quiero ir al trabajo—, gimoteó Lorena, arrebujada bajo el cálido edredón nórdico. Hacía un buen rato que la alarma del despertador había sonado, rompiendo con su estridente timbre el silencio que reinaba en la casa a aquellas horas de la, todavía, noche. Como cada mañana, había sacado solo la manoSigue leyendo «El relato del viernes: «Sin noción del tiempo»»

El relato del viernes: «No le importó»

No le importó Salió a dar un paseo. Las calles estaban cubiertas por completo de nieve y el frío lanzaba afilados puñales contra los rostros, pero no le importó. Hacía horas que había anochecido y la oscuridad se cernía como un monstruo sobre el pueblo, apenas iluminado por las exiguas farolas, pero tampoco le importó.Sigue leyendo «El relato del viernes: «No le importó»»

El relato del viernes: «De inseguridades y vergüenzas»

De inseguridades y vergüenzas Supo que no iba a aparecer tras la primera ojeada que echó a su reloj y pudo comprobar que ya habían pasado diez minutos de la hora acordada. Fue una especie de intuición, una corazonada o como queramos llamarlo, pero no era una incertidumbre, sino una absoluta certeza. Por alguna razón,Sigue leyendo «El relato del viernes: «De inseguridades y vergüenzas»»

El relato del viernes: «Emergencia»

Emergencia La sala estaba abarrotada. Tanto que deslizarse entre la multitud era, incluso, más peligroso que adentrarse en plena selva amazónica. Sonreí cuando ese pensamiento cruzó por mi mente y me imaginé a mí mismo como un Indiana Jones que tenía que atravesar innumerables peligros, látigo en mano, para buscar el arca perdida. Pero mi misiónSigue leyendo «El relato del viernes: «Emergencia»»

El relato del viernes: «El chico de los ojos tristes»

El chico de los ojos tristes Lo veía cada mañana en el andén, mientras esperaba al tren de las 8:05, el que me llevaba puntual a mi trabajo y a él a algún lugar que siempre desconocí. Me llamó la atención desde el primer día que lo vi, de pie, recostado contra la pared, conSigue leyendo «El relato del viernes: «El chico de los ojos tristes»»

El relato del viernes: «Tan solo una palabra»

Tan solo una palabra La relación de Elena y Samuel parecía ir viento en popa. A ojos de todos, lucían como la pareja perfecta. Pasaban juntos todo el tiempo que podían y se les veía felices, siempre regalando sonrisas a quien estuviera dispuesto a recibirlas. Sin embargo, a Elena cada vez se le hacía másSigue leyendo «El relato del viernes: «Tan solo una palabra»»