Mi jueves de poesía: “No vale la pena”

Mi jueves de poesía: “No vale la pena”

NO VALE LA PENA

 

NO VALE LA PENA

 

Ahora es cuando me pregunto

si todo vale la pena,

si lo nuestro no habrá sido

nada más que aquella feria

en la que nos perdimos juntos

entre los cientos de luces

creyendo que eran de amor.

Se nos apagó el fuego

artificial en nuestro cielo

y ya la música suena

en un tono mono acorde

que llega hasta mis oídos

como consigna aceptable

de que la fiesta murió.

Olvidados han quedado

todos aquellos besos

que nos dimos sin reparos

y que, cuando pasó el tiempo,

guardamos en un cajón

junto con los encajes suaves

de mi enigmática ropa interior.

Hoy me pierdo en tu mirada

y no me reflejo en ella,

tan solo unos ojos vacuos

que miran sin verme a mí.

Y ahora es cuando me pregunto

si todo vale la pena,

si mantener esta farsa

nos hará un poco más felices

de lo que pudiéramos ser.

Nada. Ya nada vale la pena.

 

Ana Centellas. Julio 2018. Derechos registrados.

CREATIVE COMMONS

No vale la pena by Ana Centellas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

*Imagen: Pixabay.com (editada)

184. NERUDA

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Reseña: “Mi isla”

Reseña: “Mi isla”

RESEÑAS LITERARIAS

Podéis creerme si os digo que hace más de dos años que compré esta novela. Me encanta Elísabet Benavent y la adquirí con todas las ganas de comenzar a leerla. Pero algo se debió cruzar en el camino… Más vale tarde que nunca, dicen las malas lenguas. Comenzamos, como siempre, con una pequeña ficha técnica:

FICHA TÉCNICA

Título: Mi isla

Autora: Elísabet Benavent

Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.

Año de publicación: 2016

Presentación: Tapa blanda

Número de páginas: 528

ISBN: 978-84-9129-014-8

SINOPSIS

Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes…

Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza…

Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado…

Maggie ha renunciado al amor…

Hasta que conoce a Alejandro…

y la calma da paso a una tormenta de sensaciones…

y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.

SOBRE LA AUTORA

Elísabet Benavent (Valencia, 1984) es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia y máster en Comunicación y Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en el Departamento de Comunicación de una multinacional. Su pasión es la escritura. La publicación de sus novelas En los zapatos de Valeria, Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro, Valeria al desnudo, Persiguiendo a Silvia, Encontrando a Silvia, Alguien que no soy, Alguien como tú, Alguien como yo, El diario de Lola, Martina con vistas al mar y Martina en tierra firme se ha convertido en un éxito total de críticas y ventas con más de 500.000 ejemplares vendidos. Los derechos audiovisuales de la saga Valeria se han vendido para televisión. En la actualidad colabora con la revista Cuore, se ocupa de la familia Coqueta y está inmersa en la escritura.

51. RESEÑA MI ISLA

En “Mi isla”, Elísabet nos narra la historia de Maggie (Magdalena), una joven personal shopper con vicios recurrentes de alcohol y drogas mientras está inmersa en la vida pudiente de su entorno laboral. Como vía de escape, busca refugio en una pequeña isla, donde se instala en la casa de sus abuelos, convertida por ella en una hospedería. Es allí donde conoce a Alejandro que, huyendo del estrés que le genera su trabajo como modelo de pasarela, recaba en aquella isla sin saber que está a punto de encontrar al amor de su vida.

Comienza aquí la historia de Maggie y Alejandro, nutrida de amor, sexo, errores, rutinas y recaídas. Comenzarán una vida en común fuera de la isla, pero las circunstancias les llevan a la separación. Saber cuáles son esas circunstancias os corresponde a vosotros.

Aunque me declaro una lectora habitual de la literatura romántica de Elísabet Benavent, he de confesar que “Mi isla”, en general, me ha parecido un poco floja. El comienzo de la historia es demasiado lento para mi gusto, aunque es cierto que gana a medida que vas avanzando en la lectura, hasta llegar a un punto en el que me enganchó. Otra cosa que no termina de gustarme es el trasfondo que encierra en última instancia, que podría llegar a considerar incluso frívolo.

La prosa es la habitual en Elísabet, llana, coloquial y muy fluida, de lo que resulta una novela bastante ligera que, unido al hecho de que engancha, hace que sea de lectura fácil y rápida.

Algo que me ha llamado la atención ha sido detectar; en una lectura no correctora, varios errores de puntuación en el texto. Lo cierto es que es algo que me ha sorprendido bastante. Por lo demás, gramaticalmente correcta.

Creo que es la primera vez que me pasa algo así con una novela de Elísabet, que el principio me resulte lento, luego me enganche a ella, y en conjunto me haya gustado… pero no, no sé bien cómo explicarlo. En cualquier caso, lo que sí ha hecho ha sido animarme a leer más de la autora, por lo que las dos últimas novelas que ha publicado durante este año ya están en mi poder.

Recomendado: 65%

183. CALM

“Savia muerta” – Desafíos Literarios

“Savia muerta” – Desafíos Literarios

SAVIA MUERTA

SAVIA MUERTA

Hace años que nadie repara en el bastón del bisabuelo Julián. Antes, cuando los más pequeños de la familia aún eran unos niños, aquel bastón tenía vida, pero, ahora que ya habían crecido, había quedado relegado al papel de mero elemento decorativo en un paragüero de cobre en aquel rincón que nadie advierte cuando llega a la casa. Sin embargo, allí continúa, año tras año, sin que ninguno de los miembros de la familia se atreva a deshacerse de él.

El bastón es fuerte, diríase que incluso bonito. La realidad es que es una verdadera obra de arte esculpida en un pedazo de rama de roble envejecida aún más por el paso inexorable de los años. Los nudos propios de la imperfecta madera son, precisamente, los que le otorgan ese aire de perfección al bastón. Eso y la vida propia que rezuma por sus poros de reliquia obsoleta de un pasado que, por suerte o por desgracia, no volverá.

Fue el propio bisabuelo el que lo talló, con sus manos curtidas en el frente de batalla, el mismo lugar que dejó su pierna derecha sin la vitalidad propia de la edad que tenía Julián cuando regresó cabizbajo y maltrecho junto a su familia. Aunque siempre se mostró huraño por haber tenido que abandonar el frente cuando a la guerra todavía le quedaban años de lucha sobre las llanuras castellanas, lo cierto era que, en soledad, agradecía en secreto a la bala que le había atravesado el muslo por haberle concedido la gracia de haber regresado con vida al pueblo que le vio nacer, junto a su esposa y sus tres pequeños.

Si aquel bastón hablara, sin duda podría contar mil historias acerca de toda una vida de lucha y superación en los duros tiempos de la guerra y, lo que fue incluso peor, la posguerra. Hablaría también de amor, de caricias furtivas en veranos calurosos bajo la parra del patio, mientras los pequeños crecían sin tregua a su alrededor. Hablaría de viñas y olivos, de campos de trigo al sol, de tabaco liado con manos trémulas al calor de la lumbre. Hablaría de pueblos desolados que habían resurgido de sus cenizas, de caminos polvorientos que conducían al lugar lejano y privilegiado donde poder conseguir una simple hogaza de pan, del sudor que se apelmazaba en las frentes tras duras jornadas de trabajo bajo el implacable sol del campo.

Aquel bastón hablaría de botas de vino compartidas en jornadas de fiesta, ennegrecidas por la brea de años de sufrimiento. Hablaría de bailes lentos y agarrados bajo la luz de la luna en tiempos en los que el amor aún era auténtico y real. Hablaría de interminables partidas de cartas, del orujo fabricado en casa y compartido en chatos junto al fuego del hogar. Hablaría de miedos, de incertidumbres agotadoras y de maletas vacías arrinconadas en un desván. Hablaría de visillos floreados y tapetes de ganchillo dispuestos con delicadeza sobre un primer televisor.

Pero el viejo bastón no habla ni lo hará nunca más, ha quedado despreciado y cubierto del polvo de la añoranza y las telarañas del recuerdo. Por eso, cada cierto tiempo, aún puede verse una lágrima de la savia que aún corre por las venas que se creían muertas de la vieja madera, deslizándose con melancólica congoja desde la empuñadura.

Ana Centellas. Julio 2018. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)

181. CALM

“Duermevela” – El Poder de las Letras

“Duermevela” – El Poder de las Letras

DUERMEVELA

 

Os dejo con mi colaboración con la fantástica página de escritores, El Poder de las Letras, del pasado jueves. Espero que os guste y que no dejéis de visitar la página.

 

DUERMEVELA

Cae la noche y una suave duermevela se apodera de la ciudad inquieta, cansada tras la pesada carga del manto de adrenalina y tensión que lleva arrastrando durante otro día más en el calendario infame de la cotidianidad. Poco a poco, se van apagando las luces en las ventanas anónimas habitadas por las almas translúcidas de unos cuerpos indiferentes. Solo algunas permanecerán encendidas unas horas más, las de aquellos espíritus nocturnos que logran mantener el nivel de sagacidad por encima de lo considerado como un límite razonable.

Escasos vehículos circulan ya por las calles vacías, silenciosas y sombrías. Al contemplarlas de esta manera, resultaría casi inconcebible que apenas unas horas antes hubiesen albergado en su interior un torrente de vida circulando a velocidades de vértigo. Algún que otro animal se pasea incauto por las vacías callejuelas y avenidas. Algún perro, o gato, rebusca en los cubos de basura el tan anhelado alimento entre los desperdicios de los que, hace tan solo unos instantes, los consideraron inservibles. Sus gañidos reverberan en el silencio insondable de la noche, prestando atención al punto del que proviene el maullido sensual y excitante de alguna gata en celo recluida en una terraza sin flores.

Se lanzan también al silencio abisal de la nocturnidad los gemidos de los amantes aleatorios y también de los acostumbrados, que intentan rasgar a la vida unos instantes de placer efímero, que les permitan desaparecer, entre suspiros anhelantes y fluidos corporales, de la cruel realidad. Gemidos guturales que salen a la noche edulcorados con palabras de amor y envoltorio de caramelo sin azúcar, mientras el vecino del piso de arriba escucha con excitación, perdido en los pasillos asépticos de su ardiente imaginación.

Los bares comienzan a bajar sus cierres herméticos y metálicos después de arrojar a la calle los despojos maltrechos de sus feligreses más solitarios. Ahogados en alcohol de dudosa calidad, salen despotricando sus pensamientos en voz alta, cantando con voces enturbiadas por los efluvios o llorando como ánimas en pena sus aflicciones pasadas y futuras, desperdiciando de manera onerosa el presente. Son voces que provocan el escondite raudo de la gata en celo, para pesar de sus admiradores, y que se van convirtiendo en murmullos hasta sumirse en el sueño colectivo de la ciudad al amparo del abrigo silencioso de algún portal sin numerar.

Antes de que los primeros albores del día asomen su cara al mundo silente y traigan consigo la vuelta a la vida de una sociedad muerta con prematura, cuando la ciudad aún permanece sometida a ese dulce duermevela que la acuna como a un bebé al que acaban de quitar el chupete, ese es mi instante. Es el instante que hice mío, bohemio incauto, soñador de azoteas repletas de plantas ilícitas, desde el infausto día en que mis días y mis noches dejaron de verse honrados con el placer de tu presencia. En ese instante, yo te pienso.

Ana Centellas. Julio 2018. Derechos registrados.

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*Imagen: Pixabay.com (editada)

180. ETAPA

Mi libro de la semana: “A este lado del Estrecho”

Mi libro de la semana: “A este lado del Estrecho”

Preciosa reseña que nuestra queridísima Sadire ha realizado de “A este lado del Estrecho”. ¡Mil gracias!

Hoy retomo esta sección con muchas ganas ya que significa que por fin he podido disfrutar de unos pocos momentos de lectura relajante. En esta ocasión quiero hablaros de “A este lado del Estrecho” de Ana Centellas Guijarro a la que seguro muchos conocéis por sus publicaciones en la blogósfera.

Lo cierto es que tenía muchas ganas de hincar el diente a esta novela que llegó a mis manos en diciembre con su dedicatoria incluida. Se trata de una novela romántica que encierra en su interior una historia de amor principal sobre la que se van creando otras historias paralelas, pero igual de románticas.

Al igual que la mayoría de las novelas de este género todo comienza con una decepción o un momento trágico en la vida de los protagonistas. En este sentido me ha llamado gratamente la atención que en este caso lo que impulsa el cambio…

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El vídeo del domingo: “Grandes amigos, grandes poetas XXVIII – Javier Solé”

El vídeo del domingo: “Grandes amigos, grandes poetas XXVIII – Javier Solé”

AMANECER

¡Buenos días de domingo a todos! Sé que hace un par de semanas que no aparecía por aquí un domingo, pero es que, como ya os comenté, necesitaba un respirillo. Precisamente esta es una de las secciones del blog que más me gusta, así que os seguiré acompañando aquí cada domingo, mostrando las maravillosas letras de nuestros queridos compañeros.

Como también habréis observado, ya no espero colaboraciones, así que esta sección va a ser sorpresa cada semana. De cualquier forma, si os interesa colaborar conmigo no tenéis más que decirlo.

Esta semana le ha tocado el turno a Javier Solé, que hace unas semanas nos dejaba este hermoso poema titulado “Amanecer”. Espero que os guste, sobre todo a ti, Javier. Está preparado, como siempre, con todo mi cariño. Sin más, os dejo con él.

¡Hasta la semana que viene! Me tomo unas pequeñas vacaciones, pero seguiremos viéndonos por aquí. ¡Sed felices!

*Imagen: Pixabay.com (editada)

179. CALM